Eco-friendly labeling – The sustainable innovation

 

eco-friendly labels

The manufacturer of self adhesive materials are truly aware that sustainability is an enormous priority. The aim is to protect the environment, both in the short term and, especially in the long term for the future generations. There are various ways they can do this, and considering that labels are everywhere in our everyday lives, the contribution they make will definitely reduce the environment footprint. How can labels be more attractive but also eco-friendly?
Easy, by eliminating waste from the label production chain; by giving a second life to the adhesive label by-products; by using bio-based materials for the adhesives and polymers; and finally by adopting the International Organization of Standards (ISO) regulations that help industries reduce their environmental impacts at all levels.

Eliminating, or at least reducing waste to a minimum when producing self-adhesive label materials is a great environmental challenge. The problem involves the matrix and the liner. The matrix usually consists of paper, with an adhesive coating and, at times ink; while the liner is a paper or film material made of silicon. The problem is that both the adhesive and silicon coatings are disruptive to the paper recycling processes. In this case, industry collaboration is fundamental for the development of recycling solutions to this regard, because eliminating waste is both a responsibility and a high-priority opportunity.

So, the question is, can this waste be recycled? The solution is not so easy. One of the most important names in this industry UPM Raflatac is in fact investing a great deal in the “greenest solutions” to this problem. He has actually found that by using polypropylene liners means energy saving as there are fewer web breaks compared with paper, so fewer down-times and stoppages. These liners are thinner, therefore more material can be wound onto the same core and so there is more productivity per roll. In addition, UPM Raflatac experts state that the waste from their PP30 polypropylene Proliner can be converted wood plastic composite products called UPM ProFi which can actually be used for patio decking and facades, a better and greener alternative to the tropical hardwood usually used for these applications. What is more, if combined with other biomass fuels, matrix wastes of the label converters can be used as fuel in two power plants in Germany and Finland. Finally, even the paper-based liners can be recycled into pulp and then back into paper, after taking advantage of the special RafCycle recycling system. Read more www.rafcycle.com

Even the labels themselves can be “greener”. Paper can be made from sugar cane waste, therefore transforming an agricultural waste into an “eco-friendly” label, at the same time easing pressure on the traditional paper sources. Research into the use of bio-based materials for adhesives and polymers will also help to reduce the use of the slowly diminishing availability of oil and minerals, that up to now have been used for this purpose. Recycled plastic bottles can even be used for fabric care labels. So, if we all work together, sustainably we can achieve both a greener present and an even greener future.

 

Etiquetado ecológico – Innovación sostenible

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Nuestro sector es realmente consciente del hecho que la sostenibilidad es una prioridad enorme. Dentro del sector de las etiquetas, nuestro objetivo es el de proteger el medioambiente, tanto a breve como, y sobre todo, a largo plazo, para beneficio de las generaciones futuras. Son diferentes los modos en los que podemos hacerlo y considerando que las etiquetas son productos omnipresentes en nuestra vida cotidiana, la contribución que aportamos a nivel global reducirá al final el impacto medioambiental.

Pero, ¿cómo podemos hacer para que las etiquetas sean más atractivas y al mismo tiempo ecológicas? Es simple: eliminando el descarte de su cadena de producción, dando una segunda vida a los subproductos de las etiquetas adhesivas, utilizando materiales bio para adhesivos y polímeros y, para terminar, adoptando las normas ISO (International Organization of Standards), de soporte para las industrias a fin de reducir su impacto medioambiental a todos los niveles.

 

Eliminar o por lo menos reducir el desperdicio al mínimo durante la producción de etiquetas autoadhesivas es un gran desafío medioambiental. El problema afecta la matriz y el soporte. La matriz en general se compone de papel con un revestimiento adhesivo y a veces tinta, por el contrario, el soporte es de papel o se fabrica con película de silicona. El problema surge del hecho que tanto el revestimiento adhesivo como el de silicona representan un obstáculo para los procesos de reciclaje del papel. En este caso la colaboración entre sectores es fundamental para el desarrollo de soluciones de reciclaje adecuadas, ya que la eliminación de los descartes es al mismo tiempo una responsabilidad y una oportunidad de absoluta prioridad.

La pregunta es la siguiente: ¿Cómo es posible reciclar estos descartes? La solución no es simple.

 

Uno de los nombres más importantes del sector, UPM Raflatac, está invirtiendo masivamente en las soluciones “más verdes” para este problema. La empresa ha descubierto que el uso de soportes de polipropileno implica un ahorro energético: El hecho que este soporte presente menos roturas que el papel, se traduce en un menor número de interrupciones y una reducción de los tiempos de inactividad. Estos soportes son más finos, por lo tanto es posible envolver más materiales en el mismo carrete, aumentando así la productividad por rodillo.  Los expertos de UPM Raflatac, aseguran que los desperdicios derivados de su soporte de polipropileno, Proliner PP30, se pueden convertir en productos compuestos de madera-plástico denominados UPM PROFI que pueden ser utilizados efectivamente como suelos para exteriores o fachadas, una alternativa mejor y más ecológica a la madera proveniente de bosques tropicales generalmente empleados para estas aplicaciones. Y no sólo eso: Si se combinan con otros combustibles obtenidos de biomasa, los desperdicios derivados de las matrices de los convertidores de etiquetas pueden ser empleados como combustible en dos centrales eléctricas en Alemania y Finlandia. También los soportes de papel pueden ser reciclados transformándolos en pulpa y por lo tanto nuevamente en papel aprovechando el sistema de reciclaje especial RAFCYCLE.

Para mayor información consultar el sitio www.rafcycle.com

También las etiquetas pueden ser “más verdes”.Se pueden producir con los desperdicios de la caña de azúcar, con el beneficio doble de transformar desperdicios de origen agrícola en etiquetas “ecológicas” y al mismo tiempo alivianar la presión a la que son sometidas las fuentes de producción de papel.La investigación orientada al uso de materiales bio en el campo de los adhesivos y de los polímeros será también una ayuda para la reducción del uso de aceites y minerales, hasta ahora empleados con esta finalidad, pero cuya disponibilidad se encuentra gradualmente en descenso. Las botellas de plástico reciclado también se pueden usar para realizar las etiquetas con las instrucciones de lavado y cuidado de los tejidos.Por lo tanto, trabajando todos juntos podremos asegurarnos de manera sostenible un presente más “verde”, pero sobre todo un futuro que sea aún más cierto.